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lunes, 30 de marzo de 2009

El oráculo del Universo-parte II


La Sacerdotisa semi-desnuda
decretaba en la salamandra sin pudor:

Fuego de pecado
No consumas su alma obscura
En la unión de la mediocridad
Llévate sus inmorales deseos

Y esculpía en el humo del opio
La sombra de mi destino incierto
Y abatida en convulsiones
quemaba pétalos de viejas flores:

Los que te han ofendido
Ante ti se arrodillarán.
Por una vez serás una Diosa hija mía.

Y hasta los grillos cantaban mi suerte
Los pájaros, los caballos y los gatos
La luna, las estrellas y los ecos de la noche
Todos cómplices de mi destino
Y ella aún poseída frente a montículo
develaba en las entrañas de un chacal:

Hija, huye de lo que no ocurre
debes corres fuerte
Que no te importe lo que oigas
Demuestra quién eres
Pero no se lo cuentes a nadie

---

Gracias Universo, que así sea
Se esta cumpliendo
Se esta cumpliendo
Se esta cumpliendo

Michelle Valencia G.

miércoles, 11 de marzo de 2009

--El oráculo del Universo--


I

El oráculo del universo me dijo muchas cosas
Mientras sus cabellos de erizaban
Sus ojos se volvían de fuego
Desempolvando mi memoria:

Hijo,todo lo tienes
Y sin embargo
No eres feliz


Su pluma ensangrentada
Me dijo mientras flotaba
en medio de vapores mefíticos:

Hijo, los Dioses observan
Tu abulia desmedida
Tu soberbia penosa


Y mis mejillas ardieron
Ante su mirada de aguja dilatada

En esos días de sol con lluvia
Mientras ponía mi corazón en un platillo
Su pluma metafísica me dijo:

Hijo, no existe la casualidad
Eres el elegido de las causas perdidas
Los Dioses ríen de ti


Y el miedo se abrió en mi garganta
Recorrido gélido por mis venas y pies
La sangre del estado más impuro

Y sin piedad dictó sentenciosa
mis verdades más ambiguas;
La Profanación en el cosmos
Por cada uno mis errores.
Y mientra mascaba laurel
Vomitaba en agua cristalina
Sapos y culebras venenosas

La boca apretada de espuma
Sopeso el tamaño de mi alma
Con el sabor de mi honra
Y mientras dos niños hambrientos
Peliaban por una manzana
Sus dientes mascullaban:

Hijo,la nada persiste aún
Quita las manos limpias del barro
Es momento de volar


Gracias Universo
Pero ya no tengo alas

Michelle Valencia