martes, 2 de junio de 2009

--INFIERNO ASTRAL--



“Cuando todo se detiene, y las estrellas parecieran no iluminarnos, se dice que estamos en el Infierno Astral”


Y si hubiera una estrella
más allá de los paramos boreales
que guiara el sentido perturbado?
encontraría allí el sosiego edénico,
donde anidan las almas templadas?

Y si el infierno astral estuviera
bajo nuestros pies?
Cómo evitar que el alma humana
caiga en el vacío de las llamas?
Cómo evitar se quiebre la frágil cúpula
que construimos a diario?
Profanamos a cada paso el suelo ardiente,
Osamentas impotentes quisieran levantarse,
evocadas por nuestra lógica implacable

Desde oriente a occidente
respiramos en sentido inverso
cantamos salmos a la sangre
Escupiendo cenizas de hostias quemadas
Exaltados por pensamientos incontrolables
tememos a los mismos árboles que toman formas,
legiones de fantasmas que el sol no decidió animar

El esqueleto frío durmiente
caprichoso, invisible, incompresible
Sigue reinando en la anarquía de los débiles
Goza en el seno de las constelaciones detenidas
Listo para golpear la concupiscencia grosera,
los espíritus vacilantes en ausencia de todo fin
Pero hasta la más minúscula luz
Cree en la inmensidad del cielo,
en la escritura divina de las estrellas
Pues en el infinito todo fluye,
la vida eterna renace en su porfía
profunda necesidad de transformación

Retírate Satán, no nos atormentes
Ya hemos probado suficiente de tu mandrágora
Execraciones de sapos, ceras malditas y azufre
Tu mierda mefítica inunda las calles
Renunciamos a tus pompas
A ser tus ingenuos juguetes
Renunciamos a tu ciego fanatismo
A tu nada, a tus mentiras
Que han caído fulminadas como un rayo.
No eres más que un recuerdo desfigurado.
Oraremos contigo y para ti
Retorna en paz a tu gran sueño.
Hemos de volver a la luz


Michelle Valencia

domingo, 31 de mayo de 2009

La belleza de una muerte:"Ana Karenina" de León Tosltoi


La ensoñación sentimental sobre la muerte ante un entorno social que la condena. Solo la detiene una inmensa alegría de vivir: “¡No, no, todo antes que la muerte! Lo amo, él también me ama, ya vivimos otras escenas semejantes y todo acabó por arreglarse". Pero del romance a la realidad Ana se vuelve enfermiza, celosa, y la muerte es más que una fantasía, es una trampa y una venganza amorosa. Al otro día, discuten y apenas él sale, ella le envía un mensaje: “Me he equivocado; vuelve, te debo una explicación. Por Dios, vuelve, tengo miedo”.Con una incontrolable actividad de la mente hace un monólogo silencioso, ilógico, donde todo se embrolla. El mundo exterior desfila afuera para alimentar sus pensamientos como momentos decisivos y dramáticos de su vida, donde la invade la fealdad y lo bello la abandona (explicación de Kundera).El examen tolstoiano de la “prosa de un suicidio” sin duda es una gran hazaña; un “descubrimiento” que no tiene par en la historia de la novela.

El elaborado trabajo de Tolstoi retoma la trama existencial de la insatisfecha mujer casada con su vida amorosa (Madame Bovary de Flaubert) que a diferencia de Ana, parece que solo buscará el placer para escapar de su monótona vida.

Tolstoi, anticipa lo que, unos 50 años después, Joyce, mucho más sistemático, llama “monólogo interior". A ambos les interesaba captar lo que pasa por la cabeza de un hombre durante un momento presente y que, al siguiente instante, se habrá ido para siempre jamás. Pero con una diferencia: con su monólogo interior, Tolstói no examina, como Joyce más tarde, un día cualquiera, cotidiano, trivial, sino, por el contrario, los momentos decisivos de la vida de su protagonista. Y eso es mucho más difícil, porque cuanto más dramática, excepcional y grave es una situación, más tiende quien la cuenta a borrar su carácter concreto, a olvidar su prosa ilógica y a sustituirla por la lógica implacable y simplificada de la tragedia.

Michelle

jueves, 28 de mayo de 2009

Elegias a una Erinis



Ego sum qui sum

I
¿Y si soy una furia? Una revelación llevada al delirio, donde la Fe y la Razón me posean, probada mil veces por convulsiones terribles que hagan renacer un ave fénix simbólico en mi vientre, que lucha y lucha ante los ojos del mundo entre la paz y la guerra. Transformada en un súcubo de las profundidades, una Erinia salvaje bajo el mando de Baco, donde todos los misterios se van al fuego del olvido y los ciegos se dejan guiar por los ciegos.Dudar aquí en la superficie es volverse loco.

II

¿Qué es este sueño recurrente donde encarno una humilde protectora de los misterios del Edén y del Baúl de todas las verdades?, allí viajo junto al revoloteo de gigantes pájaros que cuentan mis pasos y aleteos, y la magia parece bajar hacia mi al oscilar las estrellas. Me oculto de la oscuridad entre matorrales, entre el polvo y la lluvia inseminada, soy solo sombra de sustancia corporal. Un despertar frío como un puñal, me rodea de espinas, yacen postrados mis encantamientos, y aquí es cuando veo en un espejo un estrige siniestra bebedora del vino más rojo, divinamente hermosa como el santuario de una virgen del mar dando vueltas en un espiral infinito, ella pisa la cabeza de una serpiente y me logra librar de las corrientes ciegas, dejándome flotar.

Imagen: "Lilith" John Collier (1892)

De Elegías a una Erinis
Michelle Valencia

domingo, 17 de mayo de 2009

--Elegías a la Conciencia Cósmica--


II

Toda buena historia tiene un final trágico
La grandeza destinada a sucumbir
Es el destino de los hombres dicen:
Romántico y clásico
Cósmico y transitorio.
Orgulloso en todas sus células
Porque sus sueños evocan la inmortalidad
La esperanza de un imposible
De inexistencia alborotada
Y aunque algunos rostros ocultan falsedades
Y otros merecen venir de vuelta a la vida
Nuestras certezas son solo humanas
Pasamos como huellas lejanas
La naturaleza nos recuerda
La irrealidad
en la verdadera medida de las cosas

III

Sobre tu trono humillado en soledad
Ocultas la tristeza que merme tu alma.
Vulnerable caminas hacia el mundo
Obscuro sobreviviente del tiempo.
Te consumes demasiado pronto
Esperas una señal para ti
Prestas oído al movimiento ilusorio
Asoma la languidez ante el entorno implacable
Y mientras duermen los árboles
Admites que los dioses te han olvidado.

IV

Mueres sin tener experiencia
Entregado a la convicción cósmica
Ante los ojos de milenarios insectos
Ante el eterno cosmos y las estrellas.
Un pálido cadáver serás una y otra vez.
El cielo, el océano, los pájaros
Se condensan en un aforismo:
Todo permanecerá en orden ante tu inexistencia
Sombrío caerás en las arenas de la frágil corteza.

V

Padecer y rescatar el alma del fuego
Será nuestro deber
Subsistir en la felicidad pasajera
La resignación del diminuto ciclo vital
Encadenados a lo inexistente
Avanzamos modestamente, ¿qué importa?
Eternos seremos en nuestro aparente suelo,
más vivo que nosotros
Y los pies conversarán verdades,
del breve paso cósmico impreso,
en el recuerdo inconciente de la especie humana.


Michelle Valencia G.
Elegías a la Conciencia Cósmica
5 de marzo del 2009

sábado, 11 de abril de 2009

Palabras develadas



I

Certezas de sangre
Que nacen desde los pies
parecen esfumarse de súbito
rompiendo los sueños en el aire
con su música callada
llevándose el milagro

Una locomotora bulliciosa
Baja de los cielos traviesa,
serpenteante exhalando fuego
Sacudiendo la frágil memoria
de la tierra más árida,
dejándola desnuda

Memoria desgranada y palpitante
Condenada y flagelada una y otra vez
No siente vergüenza
La noche acoge sus desvelos
Mientras duerme en la arena del tiempo

II

Los acontecimientos
ajenos a nuestra realidad cósmica
se suceden uno a uno implacables,
sellando el destino
Y la insatisfacción material se anida
como tumor vivo a combatir
Se respira en el aire, en las sombras,
no solo en el inconciente colectivo

La búsqueda sin fin de un destino superior
La inmanencia camino a la redención espiritual
es lo que diferencia el color de nuestra sangre
Regresa el alma al cuerpo
la certeza de un sentido vivo
Y aunque no siempre haya milagro
La vida se desata cual batalla entre las estrellas
Nuestra batalla de delfines atados por las olas

Michelle Valencia G.

martes, 31 de marzo de 2009

--La tristeza del diablo--


I

Imaginar el mundo sin ti,
sería contemplar un pantano longevo
sin lagartos venenosos acechando.
Porque este reino terrenal te pertenece
como la inmundicia misma a nuestros pies.
Porque tu nos haces cada día más perfectos
Y nos reduces a la miseria de la carne,
a disfrutar de la morbosa fascinación elemental.
Nos ayudas a sobrevivir como gusanos de carroña
a revolcarnos en tu fuego inmóvil
por amarras imaginarias y telarañas viscosas
que nos atan a tus verdes garras.

Dinos tristes ojos de opaca luciérnaga
Que es la moral y la virtud
sin la perversión de tu sucio arrebato?
Dinos pupila- liquida- roja
Que es la prudencia y lo correcto
sin la ostentación de tu lujuria?
Dinos gárgola de la felicidad efímera
Que es la humildad y el altruismo sin
la soberbia y el egoísmo que respiran en ti?
Dinos obsceno arrebato de las sombras
si no es exquisito develar lo prohibido
Estropear lo establecido entre desconocidos?

Dinos inconciencia en cuanto ocurre a nuestro derredor,
No es excitante acaso dar muerte a lo formal?
Dinos que sería del mundo sin tu nefasta presencia?
Una línea recta sin los ciclos de destrucción
Un mundo extraño sin lugar a dudas.

Michelle Valencia G.

lunes, 30 de marzo de 2009

El oráculo del Universo-parte II


La Sacerdotisa semi-desnuda
decretaba en la salamandra sin pudor:

Fuego de pecado
No consumas su alma obscura
En la unión de la mediocridad
Llévate sus inmorales deseos

Y esculpía en el humo del opio
La sombra de mi destino incierto
Y abatida en convulsiones
quemaba pétalos de viejas flores:

Los que te han ofendido
Ante ti se arrodillarán.
Por una vez serás una Diosa hija mía.

Y hasta los grillos cantaban mi suerte
Los pájaros, los caballos y los gatos
La luna, las estrellas y los ecos de la noche
Todos cómplices de mi destino
Y ella aún poseída frente a montículo
develaba en las entrañas de un chacal:

Hija, huye de lo que no ocurre
debes corres fuerte
Que no te importe lo que oigas
Demuestra quién eres
Pero no se lo cuentes a nadie

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Gracias Universo, que así sea
Se esta cumpliendo
Se esta cumpliendo
Se esta cumpliendo

Michelle Valencia G.