martes, 17 de marzo de 2009

Adiós Carlos Gherardelli


I

Hay superhombres entre nosotros
Poseedores del reino terrenal
Divinidades en el desierto astral

No les interesa su trono en el futuro
Su paso es de aves silenciosas
Entre flores demasiado inquietas

Cuando su alma ya ha hecho el bien
En su ventana hay un gran cielo azul
Un ángel preside en sueños el encuentro

Los Dioses le abren paso al elegido
Un abismo lo separa de la vida
Y se elevan hacia el cosmos ungidos

Nuevos tareas les esperan
Las flores del jardín les extrañaremos
Y desde aquí les oraremos por nuestra redención

II

Pálido fantasmas de soledad
De sonrisa soñolienta y orgullosa
De existencia Cósmica y transitoria
Ya reposan las olas
Y Mientras te extrañan las flores
y conversan de tu alma de fuego
Eterno serás en el suelo de Beaucheff

Te vas en el sueño más profundo
De testigos la luna y las estrellas
Adiós ante el eterno cosmos
Profesor de leyes inmortales
Siempre te recordaremos
Te vas caminando al viento
Adiós pupilas de ángel
Adiós para siempre.

Michelle Valencia G.
Dedicado a profesor Carlos Gherardelli
(Fallecido a los 43 años el 28 de febrero del 2009)

3 comentarios:

Porfelius dijo...

PRÍNCIPES ILUMINADOS
EN LA ANIQUILACIÓN
DEL MUNDO


Si se abre una ventana en el claustro
podría aprovechar el aire de la ciudad,
camuflarme entre sus muertos
y pedir hora en los siquiatras de las madres:
Si hay un sacrificio lento y expresivo
que se efectúa en las pensiones cálidas
que reciben a los deseosos de resurrección
y éstos han caído, y se han levantado, y aún no renuncian,
es porque la luz sagrada se ha apoderado de ellos
y el mundo ya no puede hacer nada contra la fuerza
de la sabiduría encerrada en la mente del artista desnudo:

Hay superhombres entre nosotros
Poseedores del reino terrenal
Divinidades en el desierto astral
No les interesa su trono en el futuro
Su paso es de aves silenciosas
Entre flores demasiado inquietas:

"Siembra donde hay estiércol humano!
Arroja flores adentro de las fosas!
Los muertos también necesitan
de madres que visiten su descanso”.


Tirar la cadena sería limpiar
las millones de horas que aniquilamos
y que aniquilaron de sorpresa
los miles de orgasmos fingidos por el macho:
La orina en nuestros pecados
La sangre de vuestros dones
Escupos sobre tu espalda
Vómito arcángel sepultándola:

Cuando su alma ya ha hecho el bien
En su ventana hay un gran cielo azul
Un ángel preside en sueños el encuentro
Los Dioses le abren paso al elegido
Un abismo lo separa de la vida
Y se elevan hacia el cosmos ungidos:

“Cuelga melancolías en los árboles
Haz un corazón y dos flechas partiéndolo
Exprime tus lágrimas cristalinas
y suénatelas, son tuyas,
jala del Alma, una y otra vez”.


Abandonar ahora el cuerpo sería estúpido,
aunque los estorbos se lancen a un costado
por ser cargas que no son realmente nuestras.
Que con tu imagen de víctima culpable se ahuyente
al monstruo creado por nosotros mismos:

Pálido fantasma de soledad
De sonrisa soñolienta y orgullosa
De existencia Cósmica y transitoria
Ya reposan las olas
Y mientras te extrañan las flores
y conversan de tu alma de fuego
Eterno serás en el suelo de Beaucheff:

“Doma al fin y aliméntalo con tu propia sangre.
No lo claves sobre cruces,
es ahora el momento de entregarte,
sólo declámalo antes de que llegue
el día y la hora
de desaparecer y ya no tocar el suelo”.


Si se abre una ventana en el claustro
podría aprovechar el aire de la ciudad,
camuflarme entre sus vivos
y pedir hora en los siquiatras de los padres:

En la orfandad del silencio
arde en llamas la figura padre:
la imagen huérfana de los hijos perdidos
hoy se detiene a escupir/sembrar al mundo
y a orinarlo/regarlo con sinceridad,
pues desde el centro de su esencia
sale un ectoplasma femenino,
fuerte y contorneado,
con dientes ya sin leche
que sonríen con ácida ternura
a la placa de un recuerdo anciano:

“Planta hombres con corazón femenino
ahí en las animitas olvidadas,
ahí en las almas incomprendidas y atormentadas,
ahí donde las trágicas historias
han aniquilado a los príncipes
que han venido a enseñarnos a amar”.

Te vas en el sueño más profundo
De testigos la luna y las estrellas
Adiós ante el eterno cosmos
Profesor de leyes inmortales
Siempre te recordaremos
Te vas caminando al viento
Adiós pupilas de ángel
Adiós para siempre.
Cuando la luz se apague
se irá también la oscuridad.


“En el nombre del Romanticismo, el Grunge-Rock y el Folklore Trovador”
“En el nombre de Ludwig Van Beethoven, de Kurt Cobain, Violeta Parra y Carlos Gherardelli”:


Amen



P-M

CristaldeBaco dijo...

Porfelius:
Esa simbiosis de poema que ha nacido entre el género romático, en compañia con la versión Grunge-Rock -Folklore-Trovador, me parece fantástico, debo decirte sin embargo que me gusta re-leer los poemas, asi que darme tiempo para Analizalos please.
Muchas gracias
Saludos!
Michelle

CristaldeBaco dijo...

Porfelius:
Esta simbiosis de poesía electrica y vibrante me ha fascinado,bajo un velo humilde pero solemne, recorre las certezas del alma de extremo a extremo desde el romanticismo al folklore-Grung de trovadores alucinogenos,y con una pluma elocuente y esperanzadora,lanza tintas de palabras desvelantes desde el alma tan rotundas, que en sus certezas de sangre parecieran esfumarse para luego reaparecen airosas en canticos que bajan de las nubes ajenas a nosotros.

Pareciería que todo este contenido se condesará en un aforismo;la resignación del ciclo vital,nuestra eternidad cosmica,los sueños evocan una y otra vez la inmortalidad del hombre más allá del permanente orden vital,la grandeza destinada a sucumbir ante el entorno terrenal implacable. Todas las certezas quedan selladas por un discurso lapidario y tanático, que parece unir la existencia material de un superhombre condenado a la insatisfacción material por un destino superior inmanente a su redención espiritual.
Podríamos publicar "Principes iluminados en la aniquilación del mundo" en Poetas Anónimos, hermosa sinergía Porfelius, gracias por ennoblecer aún más este poema que ya nos pertenece a todos.

Michelle